Historia

Esto es una breve presentación de la historia de Bulgaria. La historia sirve para comprender, Bulgaria para visitar…

Paleolítico Medio: Desde entonces (más o menos) datan los primeros datos arqueológicos de la aparición de seres humanos en el actual territorio búlgaro. Todo es todavía demasiado reciente, la población es escasa y pocos son los científicos que estudian esta época.

Neolítico: Los hechos se desarrollan entre los años 6200 y 5000 a. de C. El estudio de la vida en las futuras tierras búlgaras es mucho más interesante. Sobre todo desde que se encontraron restos del neolítico precerámico. Lo que quiere decir que la gente todavía despreciaba su “neolitización” y su notable enriquecimiento y comían directamente del animal matado, en vez de colocarlo en recipientes de barro especialmente fabricados para este fin. La idea fundamental en este caso es que la “revolución neolítica” surgió en tierras búlgaras (que en aquel entonces no tenían ni idea de que se convertirían en tales) a pesar de que el centro más temprano fue Mesopotamia.

Ya en el neolítico tardío, nuestros antepasados nos dieron un nuevo motivo de orgullo al establecer una de las más tempranas relaciones comerciales de ultramar, en la región baja del Struma (conocido Homero como río Strimon) y el noroeste de Anatolia.

Otro motivo de envidia de nuestros vecinos y una enorme interrogación para los geólogos es el descubrimiento de un cetro de jade perfectamente pulido, al lado de una aldea llamada Galabnik, en la zona de Radomir. Realmente es un descubrimiento más geológico que arqueológico ya que no se conoce una pieza de jade de tal tamaño y densidad en estado natural.

Eneolítico o Edad del cobre: El desarrollo de la gente que habitaba en las actuales tierras búlgaras entre los años 5000 y 3300 a. de C. es cada vez más intenso y su vida más interesante. La utilización de diversos objetos fabricados de barro, piedra, cuerno y hueso con las más diversas funciones, es algo tan habitual que su diversidad y extrañas formas provoca asombro en el no especialista.

Lo nuevo de la época (que le dio su nombre y es un hecho largamente conocido por los estudiosos del latín) es la aparición de objetos fabricados de cobre. Los primeros objetos de cobre en Bulgaria aparecen ya a finales del Neolítico, pero su número y calidad del metal utilizado es muy reducido. Poco a poco nuestros antepasados se hacían más inteligentes y, al final de la época, consiguen tal cantidad de metal y desarrollan formas tan complicadas que incluso hoy en día los especialistas hablan de ellos. Se dice también que al final del eneolítico las actuales tierras búlgaras son el centro económico y político más poderoso del mundo. Para que no quedasen dudas sobre este hecho, nuestros previsores antepasados construyeron la Necrópolis eneolítica de Varna (cuyas imágenes les ofrecemos). Para los que no saben griego, puntualizamos que “necrópolis” (necro =muerte polis=ciudad) significa cementerio. Lo más valioso de las tumbas eneolíticas estudiadas (4600-4200 a. de C.) es la gran cantidad de objetos de oro, la más temprana aparición de objetos de este valioso metal en tan gran cantidad y de tal calidad. Lo más interesante es, sin embargo, la aparición de numerosos enterramientos simbólicos, tumbas en las que no fueron colocados restos de cuerpos humanos, fenómeno muy característico en todas las épocas posteriores.

Edad del bronce: Se calcula que su duración en tierras búlgaras es entre 3300 y 1100 a. de C. Según muchos estudiosos, al principio de este período, la sociedad que construyó la Necrópolis de Varna fue destruida por las invasiones nómadas de las estepas del sur de Rusia. Estos mismos nómadas fueron también los primeros que consiguieron domar caballos. Según otros estudiosos, la población local y los nómadas recién llegados se pusieron de acuerdo para cambiar la historia y confundir a los arqueólogos, simulando una decadencia económica. Es decir, que vivieron amigablemente y todas las noches frecuentaban las tabernas juntos. La realidad está seguramente en un término medio: se produjeron grandes cambios administrativos y culturales pero estos no fueron generalizados. Lo más seguro es que estos cambios fueran consecuencia de la aparición de la primera aleación, el bronce.

Otro interesante e importante fenómeno en la edad del bronce inicial y media en tierras búlgaras es su estrecha relación con Anatolia (suroeste de Asia Menor) y la demostrada en parte, entre algunas poblaciones búlgaras (por ejemplo, Iunatsite y Mijalich) y Troya, que se hizo famosa en la última Edad del bronce.

En lo que se refiere a la última Edad del bronce, las tierras de Bulgaria son famosas por el hallazgo de un servicio de oro conocido como “Tesoro de Valchitran”. El mayor recipiente de este hallazgo, un vaso con dos asas fabricado de una hoja de oro completa, es el recipiente de oro más pesado (4,395 Kg.) y más grande (8 litros) conocido hasta los siglos XII-XIV a. de C., cuando fue fabricado el tesoro. Quizás no sea necesario precisar que los recipientes de este servicio representan el mayor logro de las teácnicas orfebres contemporáneas.

Baja Edad del hierro: 1100500 a.de C. Otro período que no dejan pasar las actuales tierras búlgaras. En él, todos los pueblo europeos y parte de los asiáticos y africanos hablaban ya de sus habitantes, los tracios. Un poco más tarde, incluso Ovidio escribe en su lengua. En esa época, en las tierras de la actual Bulgaria y en sus alrededores ocurren muchos acontecimientos importantes en los que está involucrado todo el mundo antiguo o, por lo menos, sus dirigentes. Intentaremos resaltar solo los dos más importantes relacionados con la historia tracia.

Inmediatamente después del descubrimiento del refinado de oro en Licia (s. VII), en Bulgaria aparecen recipientes fabricados del más novedoso y prestigioso metal de la época. Dos de ellos están en la actualidad en museos búlgaros (ver foto).

Poco después del invento (¿de los fenicios?) de la nueva divida, las monedas, en el s. VI, muchos pueblos tracios (por ejemplo, deronios, edonios, orecios, tintos) empiezan a acuñar sus propias monedas (en la foto podemos ver una de ellas), y su difusión llega hasta Asia Menor y Egipto.

Alta Edad del hierro: 500 a. de C.- 45 d. de C. Llegan los años más gloriosos para los pueblos tracios. La época se relaciona fundamentalmente con la vida política y cultural de una de las más tempranas uniones de Estados, el Estado de Odrin (Adrianópolis). En esta formación estaban incluidos la mayoría de los pueblos tracios bajo la dirección de uno, el de Odrin. El primer rey conocido, según los historiadores, es Teres I (540-448 a. de C.). El más famoso y poderoso fue Cotis I (383/382-360/359 a. de C.), que tuvo una posición muy activa en la vida política y económica del mundo helénico; señal de ello es el regalo que le hace Atenas de la ciudadanía y una corona honorífica. Durante el gobierno de Cotis I, el Estado de Odrin se convierte en una de las mayores fuerzas mundiales, y los pueblos tracios se convierten en parte de la unión helénica, tendencia notable durante y después de la conquista de Asia llevada a cabo por Alejandro Magno (en cuyos ejércitos participan la mayoría de los pueblos tracios).

En la actualidad, los arqueólogos descubren la expresión material de esta prosperidad económica y política sin precedentes. En este momento, en Bulgaria se estudian muchas ruinas de antiguas ciudades, templos, lugares de culto y cementerios. Cada año, las exposiciones de los museos búlgaros se completan con nuevos y más bellos tesoros, principalmente servivios de oro y plata, joyas, objetos de culto, armas, etc. Estos objetos fueron fabricados en los mayores centros orfebres del mundo de aquel entonces, así como en los talleres locales tracios. Una parte muy pequeña, pero significativa, de estos objetos es presentada en nuestro sitio de Internet.

Época romana: 45337 d. de C. El principio de esta época, en nuestro breve análisis, está relacionado con la decisiva conquista de las tierras tracias durante el gobierno del emperador romano Claudio, y su final, con la muerte de Constantino el Grande y el reparto del Imperio romano entre sus hijos Constancio II y Constantino II.

El período está relacionado con la paulatina integración de los pueblos y ciudades tracios en la vida del Imperio romano. En la 2ª mitad del s. II las tierras búlgaras son ya una parte inseparable del Imperio. El joven Constantino, llamado el Grande, vivió antes de su llegada al poder en los contemporáneos territorios búlgaros, sobre todo en la actual capital, Sofia. Precisamente en esa época, la ciudad cambió su nombre, Serdica, por el de Sofía, como sigue llamándose en la actualidad.

En otras palabras, nuestras tierras fueron una parte importante del Imperio romano. A pesar de ser desagradable, una prueba bastante ilustrativa de ello es el hecho de que las antigüedades adquiridas ilegalmente procedentes de una ciudad romana del territorio de Bulgaria en este momento superan en muchas veces el valor de otras monedas y objetos en los mercados europeos de antigüedades.

Época bizantina: 337681. El final de la época está marcado por la creación del joven Estado búlgaro, tiempo de gran florecimiento y también de decadencia. El territorio de la Bulgaria contemporánea es un lugar de construcción de algunos de los más tempranos monumentos de la arquitectura civil y religiosa bizantina y de cintinuas batallas entre el Imperio bizantino y sus atacantes del noroeste, norte y, sobre todo, los pueblos bárbaros del noreste (gepidios, alanos, godos, hunos, ávaros, eslavos). Con la llegada de los protobúlgaros del noreste terminó la larga agonía de Bizancio para mantener los territorios comprendidos entre Stara Planina y el Danubio.

El caudillo protobúlgaro Khan Asparuj venció en el año 680 al ejército bizantino dirigido por el emperador Constantino IV Pogonado. En el 681, el líder búlgaro y el emperador de Bizancio firmaron un acuerdo de paz y ayuda mutua según el cual el Imperio bizantino se comprometía a pagar un impuesto anual al joven Estado búlgaro. Con este acuerdo, el Estado búlgaro recibe un reconocimiento internacional. Teniendo en cuenta este hecho, podemos decir que Bulgaria es la unión estatal, que existe hasta la actualidad, más temprana de Europa.

Primer Estado búlgaro: 6811018. Las fronteras del recién creado Estado se extendían desde Stara Planina (Jemus) al sur, hasta los Cárpatos al norte, y desde el río Timok al oeste, hasta el río Dnester y el Mar Negro al este. Pliska fue proclamada capital. Estas tierras eran habitadas principalmente por tres grupos étnicos (y antropológicos) diferentes, que formaron la nación búlgara: eslavos (la mayoría), protobúlgaros (durante mucho tiempo el grupo dirigente militar y administrativamente hablando) y tracios (la minoría). A causa de su significativa superioridad numérica, los eslavos absorbieron en gran medida las otras dos etnias, pero hasta la actualidad, en algunas regiones lejanas y conservadoras, pueden ser observados representantes de los tipos protobúlgaro y tracio, así como sus correspondientes tradiciones. Desde el principio de su existencia, el joven Estado búlgaro quiso participar en la historia mundial; el segundo caudillo búlgaro proclama emperador en Constantinopla al emperador Justiniano II.

Otro acontecimiento fundamental en la vida del Estado búlgaro es la conversión al cristianismo realizada por el kniaz Boris en el año 864. Los búlgaros abandonaron sus costumbres lingüísticas y recibieron de Bizancio el cristianismo ortodoxo. Junto a ello y con el objeto de popularizar la nueva religión, empezó el desarrollo de la escritura eslava, inventada por los hermanos Cirilo y Metodio. Así, después del año 886, las oraciones empezaron a recitarse en eslavo y no en griego. Paulatinamente se formó en Bulgaria una poderosa escuela bibliográfica que extendió la nueva escritura y la literatura también por los demás países eslavos. En el 893, fue trasladada la capital a Preslav. Allí fue construida por el siguiente gobernante búlgaro, el zar Simeón, la “Kregla tserkva” (iglesia redonda), única en su diseño arquitectónico. Durante el reinado de Simeón, autoproclamado basileus de búlgaros y bizantinos, las fronteras de Bulgaria se extendían en el 924 hasta los tres mares: Negro, Mediterráneo y Adriático con lo que la lucha incesante entre Bulgaria y Bizancio se agudizó. Llegó a su apogeo en 1014, cuando el emperador Basilio II apresó a 15 000 soldados búlgaros, a los que dejó ciegos; de cada cien soldados dejaba a uno tuerto para que llevase a los restantes ante el entonces zar Samuil. Ante la visión de sus soldados, el zar búlgaro sufrió un infarto y murió. Por este suceso, el emperador bizantino fue apodado Bulgaróctonos (=asesino de búlgaros). En el año 1185, Bulgaria perdió su soberanía y quedó alrededor de 200 años bajo el poder bizantino.

Segundo Estado búlgaro: 11851396. Después de más de cinco rebeliones y dos Cruzadas, los hermanos Asen y Peter, en la consagración del templo ortodoxo “S. Dimiter Solunski” en la futura capital, Ternovo, comenzaron la victoriosa rebelión contra el poder bizantino y restablecieron la soberanía búlgara.

En nuestros días, en Veliko Ternovo, y más especialmente en su fortaleza, se han llevado acabo excavaciones arqueológicas durante muchos años. En la ciudad y alrededor de ella se encuentran más de 40 monasterios y el doble de iglesias. La mayor parte de ellas y la fortaleza pueden ser visitadas por los turistas.

En 1204, los caballeros de la Cuarta Cruzada tomaron Constantinopla y proclamaron al duque de Flandes, Balduino, emperador de Bizancio. Embriagado por el triunfo, el nuevo emperador decidió que podía continuar la batalla también en el noroeste. Sin embargo, en 1205, ante las murallas de Odrin (Adrianópolis) fue apresado por el zar búlgaro Kaloyan y encarcelado en la capital de aquel entonces Ternovgrad (Ternovo).

En 1396, el Estado búlgaro fue puesto a prueba nuevamente, esta vez por el Imperio otomano, de reciente formación. Desgarrada por el separatismo feudal, Bulgaria no logró ver el esperado Renacimiento. Rasgos de este estilo pueden verse en los frescos de las iglesias de Boyana, en Sofía, Zemen, y Studena en Pernik, algunos de los más tempranos ejemplos de la aparición de esta revolución cultural en Europa. En la literatura y la religión se pueden ver en la obra del Patriarca búlgaro Teodosio de Ternovo y en la Escuela bibliográfica de Ternovo que creó el famoso “Evangelio de Londres” adornado con 366 miniaturas, representativas de la vida de los búlgaros de aquel entonces. Ejemplo de la misma tendencia en el arte coral es el nuevo estilo en el canto cristiano introducido por el búlgaro Yoan Kukuzel, de Drach. Por desgracia, los políticos del s. XIV estaban lejos del nivel de los representantes búlgaros de la cultura. Desde 1371 hasta 1396, observaron indiferentes cómo el todavía en formación Estado otomano conquistaba implacable y metódicamente los territorios búlgaros, desgarrados ya por el feudalismo.

Gobierno otomano: 13961877. El siguiente período de la historia de Bulgaria se relaciona con los denominados por los historiadores últimos años de presencia otomana. En realidad, se hace referencia al gobierno de quinientos años que el Imperio turco mantuvo en tierras búlgaras. Después de la caída de Constantinopla (Tsarigrad) el 29 de mayo de 1453, la capital del Imperio otomano se trasladó allí y fue denominada desde entonces Estambul, nombre que ha conservado hasta nuestros días. Las pretensiones de los búlgaros de tener su propio Estado fueron olvidadas durante largo tiempo. A pesar de ello, la nación búlgara se hacía más fuerte y la cultura se enriqueció con una nueva perspectiva y también con muchos monumentos artísticos y arquitectónicos. Sin embargo, los búlgaros-cristianos no sólo no fueron asimilados por la cultura y la religión otomanas sino que poco a poco se convirtieron en una de sus partes más adelantadas económicamente. Desde finales del s. XVII y principios del s. XVIII, las principales fuentes de abastecimiento del ejército otomano eran facilitadas por los habitantes de la Península de los Balcanes.

Los productores búlgaros paulatinamente se agruparon en manufacturas, y en 1834, Dobri Dhzeliazkov abrió en Sliven su primera fabrica en el Imperio otomano.

Al final, después de la represión de la última rebelión, iniciada en 1876 y denominada Rebelión de Abril, después de que hubieran muerto más de 30 000 personas y la reacción de toda la intelectualidad europea (entre ellos Victor Hugo), Rusia comienza la guerra contra el Imperio otomano, llamada Guerra de Liberación.

Tercer Estado búlgaro: En 1878, el Estado búlgaro reaparece en el mapa político de Europa.

Si quiere saber dónde se encuentra Bulgaria ahora, quizás sea mejor que lo vea usted mismo.