Arquitectura búlgara
Los eslavos tienen muchas tradiciones relacionadas con el proceso de la construcción de casas. Sus casas eran construidas de madera y de piedra y prestaban especial atención a la decoración, que consistía en distintos símbolos tallados en madera: adornos con forma de serpiente, espirales, estrellas, pequeños círculos, etc. Los búlgaros tienen un sentido interior para la estética y la belleza y han utilizado este don para el arreglo de sus casas. En el proceso de desarrollo de construcción y decoración de casas los búlgaros demuestran su talento. Típicos ejemplos de esto son el colorido y la pintura de las construcciones búlgaras del Medievo.
En 1396 Bulgaria cae bajo el poder turco. Los cinco siglos de gobierno turco empezaron cuando en Bulgaria se habían dado las mejores condiciones para el desarrollo de los materiales y de la cultura espiritual. Esta fue la razón fundamental del significativo retraso de nuestro desarrollo cultural y económico. La invasión otomana detuvo el desarrollo de la arquitectura y las artes durante un largo periodo de tiempo. A pesar de ello, las fuertes y seculares tradiciones búlgaras no pudieron ser destruidas. Los maestros y artesanos búlgaros produjeron obras de arte que se mantuvieron escondidas durante la esclavitud. La fuerza creativa de los búlgaros se mantuvo viva y se expresó en la construcción de iglesias, edificios, bordado de trajes, cortinas y alfombras para la decoración de la casa. Nuestro pueblo alimentó su espíritu y fuerza y a finales de XVII, y durante todo el s. XVIII, en muchas ciudades y aldeas de Bulgaria fueron construidas casas decoradas con distintos adornos, sobre todo tallas de madera.
El interior de la casa búlgara debe ser mencionado: normalmente estaban tallados en madera el techo, la barandilla y la parte superior de la chimenea. Con el paso de tiempo los constructores y pintores del Renacimiento búlgaro consiguieron un gran progreso y produjeron obras únicas combinando tradiciones y tendencias modernas. Su perfección todavía nos sorprende por su madurez ornamental y estética. De esta manera los maestros búlgaros pusieron los cimientos para lo que ahora se denomina arquitectura búlgara renacentista.
En los siglos XVIII y XIX la situación en nuestro país cambió. El rápido crecimiento económico, político y cultural de Bulgaria creó nuevas condiciones para el desarrollo de la arquitectura y construcción de casas. El diseño interior y exterior de las casas poseía grandes valores artísticos y arquitectónicos. Los búlgaros necesitaban ampliar sus horizontes y por eso los que podían viajar fuera de las fronteras del Imperio otomano visitaban Rusia y otros países de Europa occidental. Así, tuvieron la posibilidad de conocer la forma de vivir de la gente, su cultura y mentalidad. Querían vivir en casas iguales a las que habían visto en el extranjero. Y así, aparecieron edificios con influencias de las tendencias modernas de Europa occidental y Rusia. En las casas hay habitaciones representativas con mucha talla de madera, profusamente decoradas y con dibujos en las paredes. Los artistas renacentistas demuestran su creatividad con muchos detalles.
La típica casa búlgara en ese tiempo era una combinación de riqueza arquitectónica y artística. Los maestros renacentistas siempre respetaron la naturaleza. Protegieron el medio ambiente que les rodeaba y por eso adaptaron las construcciones a él. Esta es la razón por la que todas sus obras están en armonía con la naturaleza. Los maestros renacentistas se inspiraban en formas perfectas, colores y creaciones de la naturaleza, y por consiguiente aplicaron elementos de ellos en bordados y alfombras, en los dibujos en las paredes, en las talla de madera en las casas que creaban. A pesar de cruel sometimiento en tiempos del yugo turco, la arquitectura búlgara, en combinación con otras artes y artesanías, mantuvo viva su autenticidad y formas únicas porque la fuente de su carácter e imagen puede encontrarse en nuestras tradiciones. Las danzas, las canciones, el folklore y la ropa mantuvieron el espíritu de nuestra nación y la ayudaron sobrevivir después de la invasión otomana.